Sábado , septiembre 22 2018
Inicio / Editorial / ABC y sus disparates

ABC y sus disparates

FacebookGoogle GmailOutlook.comGoogle BookmarksTwitter

Al promediar la tarde de ayer llegó una información de una agencia internacional, que de entrada nos sorprendió, sobre todo a la gente que está en la información como nosotros.

Su titular decía “Trump firma un trámite incoherente con el traslado de su embajada a Jerusalén”. Obviamente el tema llamó nuestra atención por lo cual nos detuvimos a leer íntegramente el “cable”.

En el tercer párrafo ya la cosa cambiaba. Se leía literalmente “Esa APARENTE (la mayúscula es nuestra) contradicción con su propia política (de Trump) responde a un requisito incluido en una norma que establece que si el presidente no ha cumplido con el traslado de la legación a Jerusalén, debe dar una explicación al Congreso cada seis meses, si no quiere perder fondos para el mantenimiento de las embajadas de EE.UU en todo el mundo”.

Se entiende que es una cuestión burocrática, entonces.

El siguiente párrafo aclaraba aún más el asunto “Aunque el gobierno de Trump inauguró formalmente la legación diplomática el pasado 14 de mayo, el mandatario se vio obligado a cumplir con el trámite legal  debido a que la residencia oficial del embajador estadounidense , David Friedman, sigue estando en Tel Aviv”.

Se concluye entonces que Trump nunca se echó atrás en su decisión, la cual sigue firme.

Nada de esto ya les importó a los escribas de “Don Acero” en su desesperada búsqueda cotidiana de “meterle palos” a la administración de HC.

Sus desprevenidos lectores se desayunaron ayer con una tremenda foto de archivo a cinco columnas en tapa, donde se los ve a Cartes y Netanyahu, con un titular que decía “Cartes queda en “offside” en Israel”.

El epígrafe seguía el tenor del titular: “ La administración Trump anunció que suspende por seis meses el traslado de su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, lo que deja muy mal parado a Horacio Cartes, quien se adelantó y ya mudó la sede diplomática de Paraguay siguiendo a Estados Unidos”.

En fin, ahora usted, amable lector de ADN, tiene la película completa. Los lectores de ABC, no tienen esa suerte. Tiran la piedra, rompen el vidrio y cuando el dueño sale a reclamarles, mutis por el foro. Ñembotavy total. Ellos cumplen la orden del patrón y es el pobre comprador de ABC, quien se intoxica contra el gobierno.

Esto ocurre todos los días. Mentiras y algunas medias verdades se lanzan con total alevosía a la opinión pública y últimamente la muletilla predilecta que repiten todos como loros es “van a pisotear la Constitución”. Y llama la atención que periodistas de renombre, posiblemente con pies de barro, como el “maestro”, Alcibiádes González Delvalle, de meritoria pluma contra la dictadura, hay que decirlo,  en sus comentarios dominicales de ahora, sumamente leídos, jamás se aparta de la línea editorial trazada por su interminable director. Lo que dice ABC, Alcibiádez, también lo dice. Alguna vez nos gustaría leer una opinión del “Maestro”, que no coincida con la de su patrón. Quizás esta actitud sea la que le permitió estar tantos años en ese medio.

Marito debe saber que para que Zuccolillo lo deje gobernar en paz, con estos delirios, debe pagar un  alto precio por ello, llámese publicidad de Itaipú (la predilecta, millones de dólares), además de millonarias concesiones para sus múltiples empresas, etc.  Allí las aguas bajarán calmas… de lo contrario, que se prepare que esta etapa de cohabitación, es absolutamente efímera.

Lo terrible es que esto ha sido así desde que se derrumbó la dictadura. Todos cedieron a la presión, menos HC. Y aun así no se ira por la puerta del fondo como pretende el diario. Y lo demuestran los 700.000 votos que el presidente tuvo para el Senado en las recientes elecciones.

Zucco en cambio, está de lleno e irremediablemente en el lado obscuro de la historia. Y todo indica que pese a su ya cercano encuentro con el Creador, no piensa buscar su redención.

Commentarios

comentarios

Mira también

Así no, Cachito

    No hay nada que cueste más que tener tolerancia ante quienes hablan mal …