Jueves , septiembre 20 2018
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Cero expectativas

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Mucha gente insiste con que el gobierno de Horacio Cartes deja la vara demasiado alta para su sucesor, quien tendrá que remar con la realidad de que será permanentemente comparado y sus obras tendrán que pasar por el escrutinio de una ciudadanía que ahora ya sabe que hacer bien las cosas es posible y que solamente se necesita voluntad política, honestidad y sentido común para lograrlo.

Pero esto no tiene por qué ser tan difícil si se actuara con racionalidad. Lo que debería hacer el presidente electo es seguir el camino iniciado por Cartes, mejorarlo si cabe, y fijar las prioridades de su gobierno, teniendo en cuenta lo realizado en estos 5 años.

Claro que decirlo es fácil, pero no parece haber mucha predisposición para hacerlo. En realidad, con los nombramientos realizados hasta ahora por el presidente electo, da la sensación de que no habrá capacidad para hacer bien las cosas, lo que hace que, lamentablemente, la ciudadanía tenga cero expectativas en cuanto a lo que serán los próximos 5 años, y muchas alertas, puesto que, si algunos son buenos, la mayoría de los futuros integrantes del gabinete, pasan de malos a malísimos.

Se podría pensar que con las decisiones que tomó hasta ahora Mario Abdo Benítez, su intención es hacer que ni Cartes ni su gobierno existieron o no dejaron vestigios, actitud que le complicará bastante las cosas puesto que a cada paso del camino se encontrará con obras y acciones realizadas por este gobierno y que marcan una diferencia abismal con todo lo realizado hasta ahora.

Cartes le dio mucha preeminencia a las enormes tareas pendientes en infraestructura y eso hizo que fuera el gobierno que más obras realizó en la historia del país, lo transformó para siempre en esta materia y lo puso en el camino de las naciones desarrolladas dueñas de un futuro promisor. Obviamente fue un Gobierno que no pretendió basar su trabajo solamente en estos 5 años, sino que realizó proyecciones para los próximos 20. Quedan cientos de grandes obras por concluir y planes ya cerrados que aguardan la orden de inicio.

Lo anterior es solo una parte de lo hecho en obras de infraestructura, pero sin mencionar los planes sociales que se pusieron en marcha y que beneficiaron a sectores marginados y marginales de la sociedad, como la cantidad de viviendas entregadas a paraguayos sin techo y la inauguración del fabuloso Barrio San Francisco, que cuenta con todo lo necesario para que personas que no tenían nada puedan acceder a una vida digna, con salud y educación al alcance de la mano.

Nada de esto parece importarle al presidente electo; antes bien, insistimos, actúa como si quisiera borrar del mapa estos 5 años de gobierno y al mismo Cartes. Por eso no tiene en cuenta a la cantidad de gente capaz que trabajó con el presidente actual y se muestra empecinado en elegir a “otros” que no son mejores.

Esperemos que le vaya bien por el futuro del país. Lamentablemente para él tiene que competir ahora con quien fuera el mejor presidente de la historia democrática del país. Y más vale que lo haga bien, porque la gente ya no se deja engañar tan fácilmente. La mano –tal como se están haciendo las cosas-no viene bien.

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