Lunes , septiembre 24 2018
Inicio / Editorial / El “Grupete” recargado

El “Grupete” recargado

FacebookGoogle GmailOutlook.comGoogle BookmarksTwitter

La supuesta “patriada” de la mayoría de los senadores “Añeteté”, tan fogoneada por ABC Color, cuyo ridículo libreto –el caso Messer- siguen todos al pie de la letra, bien analizada,  puede convertirse en un problema mayúsculo, no para el presidente electo, sino para el futuro del país.

En realidad, juegan con  fuego, son tan ingenuos y sin experiencia política – para pensar bien- que desgarbadamente están chutando contra las posibilidades de que su propio líder las tenga todas consigo cuando le llegue su cercana hora de gobernar.

Los que ven perfectamente lo que se viene son el viejo zorro Cale Galaverna,  el avispado y arandú ka-aty, “Beto“ Ovelar, como parte de la bancada problemática, y Pedro Alliana, como titular del Partido Colorado. Por supuesto en Diputados, las aguas no bajan turbias y se tienen los votos para zanjar el problema, es decir para aceptar la renuncia de HC y que pueda jurar tranquilamente como senador, tal como se lo ganó limpiamente y por absoluta mayoría de votos, en las recientes elecciones.

Estos señores, quienes fungen de vírgenes en Añeteté, tendrán fresca en la memoria la operación reciente del “Grupete”, capitaneado por la “Sargenta” Masi, que le creo todo tipo de problemas gravísimos –de gobernabilidad- al presidente Cartes. Chutaron afuera una serie de temas trascendentales entre ellos la reelección, sin  ponerse colorados, pese a que ello significaba nada menos que cortarle las alas a uno de los caudillos más importantes de su propio partido.

Sentados con ellos, los liberales encabezados por Efraín, los impresentables acólitos del exobispo, un par de votos del partido familiar de la “Sargenta”, lo que fue suficiente para embarrar la cancha de una manera impresionante. Se perdieron meses, idas y venidas y ríos de tinta, además de hechos más graves como la quema del Congreso, etc., debido a la operación del “Grupete”, que ellos -no integraban solamente-  sino que lo hacían factible con sus votos, incluso los del presidente ahora electo.

Eso estará fresco en su memoria.

¿Y si ahora vuelve el “Grupete? A la vista de lo que está aconteciendo puede volver con su tenor de siempre, la exdisidencia ahora el oficialismo, aliado a los liberales etc. etc.  En ese caso, Marito gobernará contra la mitad del Partido Colorado que le votó al cartismo en las recientes elecciones.

Lo único que cortará la fina posibilidad de que no haya represalias de ningún tipo es que HC siga mostrándose irreductible en favor de la unidad del Partido Colorado. La misma que pregonó desde el primer minuto  en que reconoció haber perdido las elecciones internas.

Si ello no ocurre, la torta envenenada estará servida para el gobierno. ¿Para el gobierno, en realidad? ¡Para el país!, habrá un retroceso terrible, encima que la vara queda altísima, para lidiar también con este problema.

Calé y Beto ven venir así las cosas, por eso buscan una solución tan afanosamente.  Y tienen toda la razón.

No hay principismo, no hay valores éticos en la actitud de los cinco o seis Añeteté, tal como les hace creer ABC, que se niegan a facilitarle el juramento como senador que se ganó HC, como lo dijimos.

Si lo había, tendrían que haberse manifestado en la campaña, donde orondamente corrieron juntos, sonrientes, abrazados, Castiglioni, Marito y HC, en todos los spots televisivos, y demás, pidiendo el voto para el Senado, cuya nómina encabezaba HC. Admitieron luego que lo hicieron porque la lista languidecía en las mediciones previas. El tiempo les dio la razón, ganaron ajustadamente gracias al concurso de las huestes de Honor Colorado.

Así son las cosas. Los disidentes de Añeteté deberían reflexionar y también la conducción del movimiento. Esto es lo que se juega.

O es “libertad de movimiento” como pregonan o es traición lisa y llanamente. Esperemos que no sea lo segundo, por el bien  del país.

Commentarios

comentarios

Mira también

Por mal camino

Lo que se logró durante el gobierno del presidente Horacio Cartes no fue casualidad. Antes …