sábado , noviembre 16 2019
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El “libretista” y sus acólitos

Van cambiando los gobiernos y los integrantes de las cámaras del Congreso, pero siempre hay algún sector, cada vez más pequeño, es cierto, que sigue al pie de la letra el libreto que le redacta ABC.

Hace mucho tiempo, el diario de los Zuccolillo, por un problema exclusivamente de negocios que el legislador le impidió hacer al dueño del medio, empezó a perseguir a Víctor Bogado, por entonces presidente de la Conatel. Cuando ya ocupaba una banca en el Senado, hace más de 6 años, y surgió el tema de la “niñera de oro”, el periódico inició una campaña cruenta que duró todo este tiempo, hasta que consiguió que el juicio terminara y le magistrado de la causa dictara sentencia condenatoria.

Como las cosas no le salieron del todo bien, ya que la sentencia es de apenas un año y, encima, suspendida, ABC reiteró su “apriete”, esta vez a los senadores a fin de que hagan que Bogado pierda su investidura. Ya que no va preso –cuando automáticamente pierde su banca- ahora pretenden que lo haga a través de un juicio de su propia cámara.

Y su insistencia ya dio fruto. Hay que reconocer que el antiguo diario ya no mueve masas, pero por lo menos los dos integrantes de la bancada Hagamos, el Ab Ovo Tony Apuril y Patrick Kemper,  presentaron, sumisos y obedientes, una nota al Senado solicitando la pérdida de investidura de Bogado.

Confirmar algo que se va repitiendo en el tiempo y ver lo frágil que es el espíritu de nuestros senadores y diputados para resistirse a la tentación de caer bien a “la familia” para tener espacios en el diario, es algo que nos sigue costando aceptar porque todavía soñamos con autoridades electas serias y conscientes de sus propias decisiones.

Pero esto es lo que hay y sí, insistimos, menos mal que cada vez son menos los que por un espacio en el diario son capaces de actuar de cómplices de lo que sea que esté impulsando el medio,  si así se lo plantea la Dirección. Figurar con noticias positivas, claro. O, quizás, evitar las publicaciones negativas, en lo que el equipo de periodistas de ABC es experto para presionar a fin de que los presuntos “poderosos” legisladores, hagan lo que ellos quieren y les convenga.

Aquí nadie habla de algún tipo de defensa al senador. Si tenía cuentas pendientes con la Justicia las enfrentó de la mejor manera, en el único lugar en el cual se deben dirimir estas cuestiones. Lo que cuestionamos duramente es que esa gente a la que votamos para que defienda nuestros derechos y necesidades insista en obedecer a un medio de comunicación que lo que menos busca es el bien común sino la concreción de sus pingues negocios. Y es muy hábil a la hora de vengarse de quien haya perjudicado alguno de ellos.

Una cosa es tener un Parlamento que comete errores y que, demasiadas veces, está conformado por una mayoría que vive alejada de la realidad. Y otra muy diferente es que quienes lo integran no sean más que peleles que bailan al ritmo de la música que ABC les toca. Eso ya es extremadamente vergonzoso y repulsivo. Si van a meter la pata, por lo menos que lo hagan tomando decisiones propias y no repitiendo el libreto que le manda un grupo que se cree dueño del país  y que publica temas supuestamente conflictivos,  pero que esconden “negocios” a costilla del país que hicieron, o que le hubiera gustado hacer, a los jefes de la familia propietaria.

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