Jueves , noviembre 15 2018
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El peor Senado

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Nuestra transición hacia la democracia fue larga y pesada. Ni siquiera estamos muy seguros de que ya haya culminado, porque a cada rato pareciera que estamos a punto de retroceder y echar a perder lo poco o mucho que hemos conseguido en este proceso.

La conformación de las cámaras durante estos casi 30 años no tuvo grandes variaciones puesto que el poder se mantuvo siempre de un mismo lado, incluso en el 2008 cuando cambió el inquilino del Palacio de López, pero en el Legislativo siguió teniendo mayoría la ANR. En general, los parlamentarios fueron bastante decepcionantes, pero nunca como ahora, con este Senado que asumió en el 2013 y que desde el año siguiente ha hecho todo para entorpecer cualquier acción que pudiera beneficiar a la ciudadanía.

Lo que ocurre es que, generalmente, la oposición es minoría y como tal es poco lo que puede hacer para perjudicar al gobierno de turno, salvo, claro, en el 2008, como dijimos más arriba, cuando Fernando Lugo estaba en la Presidencia, pero el Senado siguió siendo mayoritariamente colorado. Pero aparte de ese período, el resto del tiempo las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo fueron casi armoniosas, con muy pocas variantes.

Y eso hubiera seguido igual en este período presidencial si un grupo de colorados no se hubieran enojado tanto con el presidente Horacio Cartes que decidieron hacer rancho aparte, aliándose con la oposición que, de golpe y porrazo logró el sueño de convertirse en mayoría después de pensar que estaba condenada eternamente a ser esa minoría intrascendente y apenas molesta.

El matrimonio de conveniencia fue nefasto y sacó al aire lo peor de disidentes y opositores, sobre todo dejando a las claras que no estaban preparados para tener tanto poder, del que abusaron descaradamente, trabando cualquier acción emprendida por el gobierno para beneficio de la gente.

Fueron los promotores de la crisis del 31M, que terminó con la quema del Congreso y un joven muerto. Bloquearon el juicio político a 3 ministros de la Corte, a quienes presionaron durante años para conseguir sentencias beneficiosas para su entorno; postergaron al máximo la aprobación de un contrato de préstamo del BID, que estuvo a punto de cesar el pago a empresas que se encontraban construyendo obras de envergadura; y llegaron al colmo de boicotear la Ley de Presupuesto del año pasado, por lo que tuvo que seguir vigente la del año anterior.

Su único objetivo en todos estos años fue hacer lo posible por perjudicar a Cartes y evitar que pudiera continuar en política al terminar su mandato. Así, generaron toda una crisis para impedir que pudiera postularse a la reelección y ahora están dispuestos a violar la Constitución, pisotear las leyes y poner en riesgo el Estado de Derecho con tal de evitar que pueda jurar como senador de la Nación.

Los desastres que hicieron en estos años deberían figurar en futuros libros de textos para que los jóvenes aprendan qué clase de gente es la que no hay que elegir para ocupar bancas en el Congreso, porque las usarán solamente para beneficiarse ellos mismos y perjudicar a sus enemigos. Si, además, perjudican a los ciudadanos, estos no son más que daño colateral. Definitivamente, fueron el peor Senado de esta era post dictadura. Ojalá que el próximo no pretenda imitarlo.

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