Martes , junio 19 2018
Inicio / Editorial / Esto ya es goleada

Esto ya es goleada

FacebookGoogle GmailOutlook.comGoogle BookmarksTwitter

Los disgustos suman y siguen para Aldo Zuccolillo. En menos de una semana ya lleva tres grandes derrotas, a la que se sumará una cuarta el próximo jueves. Primero en el Senado, con el nombramiento de Sandra Quiñónez como nueva fiscal general del Estado, a lo que se oponía contra viento y marea. Después en la Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal  Paraguaya (CEP), cuyos miembros rechazaron su pretensión de que se pronuncien “declarando” la supuesta insconstitucionalidad de la candidatura al Senado de Horacio Cartes. Pero la historia no acaba ahí, para desgracia del otrora “dueño de la verdad”, quien, junto con sus medios, viene describiendo el mismo proceso que afecta a los políticos cuando ingresan a esa fase que tanto les cuesta asumir y les resulta tan dolorosa: Su decadencia.

En efecto, también ayer fracasó  tal vez el último intento de “Don Acero” por generar roncha entre Marito y HC, con el objetivo de provocar la división del coloradismo. Durante días presentó la designación de la nueva titular del Ministerio Público como el resultado de la “traición” a Marito por parte del “cartismo”, pero el propio presidenciable se encargó de echar por tierra la versión, al manifestar su acuerdo con lo decidido al respecto por la Cámara Alta y resaltar las cualidades profesionales de Quiñónez, que nunca estuvieron en entredicho.

Hasta ahí el resultado es de 3 a 0, a lo Ciclón, en contra del poderoso ABC Color, que no logra recuperarse de un resultado tan adverso. Ahora debe prepararse para una nueva frustración, esta vez, respecto a la inminente aprobación de la ley que reglamenta la pérdida de investidura de los congresistas, pero no en los términos exigidos por el otrora “dueño de la verdad”, es decir la mitad más uno de los votos, que equivaldría a dejar sembrada la semilla de la inestabilidad política casi permanente, sino por una mayoría calificada de los componentes de la Cámara a la cual pertenezca el legislador sometido a dicho procedimiento, o sea dos tercios.

Así es como se actúa en el caso de otros altos funcionarios, desde el presidente de la República, hasta sus ministros; desde los ministros del Tribunal Superior de Justicia Electoral o el Contralor General de la República, hasta los miembros de la Corte Suprema de Justicia. Es más, el artículo 190 de la Constitución Nacional establece lo siguiente: “Cada Cámara redactará su reglamento. Por mayoría de dos tercios podrá amonestar o apercibir a cualquiera de sus miembros, por inconducta en el ejercicio de sus funciones, y suspenderlo hasta sesenta días sin goce de dieta. Por mayoría absoluta podrá removerlo por incapacidad física o mental, declarada por la Corte Suprema de Justicia. En los casos de renuncia, se decidirá por simple mayoría de votos”.

Más claro, imposible.  Solo en caso de renuncia habla de mayoría simple, de la mitad más uno de los votos, mientras que para tan solo amonestar a algún legislador ya fija el mínimo de dos tercios. Pero ABC y sus medios satélites, devenidos en jueces supremos de la Nación, determinaron que al establecer el requisito de los dos tercios para dar paso a la pérdida de investidura, lo que en realidad se hace es “blindar” a los diputados y senadores,  sin desarrollar argumentos que le den cierto aval a sus afirmaciones, ni siquiera alguna interpretación retorcida de algún precepto constitucional, como suelen hacerlo.

Así, el 4 a 0 ya está a la vista como algo inexorable, al que seguramente le sucederá otro lloriqueo sinfín por parte de Zuccolillo y sus medios, quienes por un largo periodo tuvieron la horrorosa costumbre de imponer su voluntad por la fuerza y que a juzgar por los hechos la está perdiendo, como lo demuestra lo señalado, que en términos futbolísticos ya representa una goleada.

Commentarios

comentarios

Mira también

La vara queda alta

Uno lee los titulares de ABC y da la impresión de que se está rifando …