Domingo , noviembre 18 2018
Inicio / Columnistas / Maestras eran las de antes

Maestras eran las de antes

FacebookGoogle GmailOutlook.comGoogle BookmarksTwitter
Cirilo Ibarra Enciso.
Cirilo Ibarra Enciso.

Como todo cambia sin excepción, la educación también, son muy diferentes las épocas y no podemos decir que esta o aquella generación fue mejor. Sin embargo, están quienes sostienen que el pasado dejó huellas y los más nostálgicos aseguran que las maestras eran las de antes.

Maestras, porque en la antigüedad predominaron las educadoras, muy escasos fueron los maestros. Y hoy es justo rendir homenaje a quienes ayer celebraron sus día… el Día del Maestro.

Es justo y oportuno instalarnos en la ciudad de San Lorenzo para esta humilde recordación, porque es una comunidad que alberga la institución educativa más grande del país, el Centro Regional de Educación “Saturio Ríos”, con más de 7.000 alumnos y que justamente festejó un aniversario más el pasado lunes 25 de abril, cumpliendo 61 años de creación.

El centro educativo se inició en 1955, como Escuela Normal Rural, producto de un proyecto de la Alianza para el Progreso con el gobierno de los Estados Unidos. En 1963 se transformó en el primer Centro Regional de Educación de la República y en 1967 tomó el nombre de Saturio Ríos, en homenaje al heroico primer telegrafista paraguayo y primer corresponsal de guerra en el mundo.

Y si vamos a hablar de educadora, corresponde sobradamente una mención en mayúscula a Tomasa Ferreira de Meza, quien dejó de existir hace dos años, mayo del 2014, a los 93 años.

Su figura de docente ejemplar y su gran corazón hizo que sus exalumnos la recuerden con cariño y gratitud hasta hoy.

Doña Tomasa comenzó su vida de docente a los 15 años, cuando se le dio la enseñanza de un grado en una escuela de la ciudad de  Carapeguá.

Años más tarde formó parte del cuerpo docente de la “Escuela Graduada N° 23 España”, donde estuvo por varios años. Muy ponderada por sus superiores, porque demostraba excelente desempeño en la enseñanza y una muy buena relación con los padres de familia, fue trasladada a la “Escuela Franklin Delano Roosevelt”, nivel primario del Centro Regional de Educación Saturio Ríos.

Ahí estuvo hasta 1955, año en que se colocó la piedra fundamental de la construcción del mencionado Centro Regional. Ahí también nació la idea de dos instituciones educativas, como la “Escuela Cnel. Luis Caminos”, donde quedó su compañera Rita Surroca de Benítez como directora y Tomasa comenzó a trabajar por la creación de la “Escuela Graduada N° 260”, que más adelante fue bautizada con su nombre “Tomasa Ferreira de Meza”, donde fue directora hasta su jubilación.

Debe haber centenares de maestras como Tomasa, quienes hicieron maravillas en una época difícil de la educación y quienes pasaron también desapercibidas o tal vez ya dejaron de existir sin que nadie se acuerde de ellas. Sin dudas, hay ingratitud, hay indiferencia hacia quienes hicieron mucho por la formación de niños y jóvenes, de entre quienes surgieron grandes personalidades en nuestro país.

Valgan pues estas líneas para un sencillo y humilde reconocimiento a las más antiguas y más sacrificadas educadoras. ¡Feliz Día del Maestro!, por el día de ayer.

Commentarios

comentarios

Mira también

A transparentar, no “blanquear”

El pasado miércoles, el presidente Mario Abdo Benítez, por Decreto Nº 492, designó a Carlos …