domingo , agosto 18 2019
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Mandamiento para no fracasar

Para hacer un buen gobierno no hay muchos secretos. Así lo demostró sobradamente Horacio Cartes. Primer y único mandamiento, mantener controlada la economía. Requisitos: No robar, no corrupción, no meter la mano en la lata de los entes que son las únicas fuentes de financiamiento posible para obras de envergadura que den trabajo a todo el mundo. Ergo, las dos binacionales en primer lugar, Itaipú y Yacyretá. Luego, revisar la acción  de entes estratégicos como Petropar y la Industria Nacional del Cemento, entre otros, posiblemente nos olvidemos de algunos más, pero como muestra bastan esos botones.

No vamos a repetir, la gente, lo sabe, lo percibe, lo critica en las calles, lo mal que entró el nuevo gobierno en estas áreas estratégicas, tan sensibles y delicadas para cuidar el bolsillo de la gente.

Para más, las circunstancias climáticas, el mal año de la soja, y los acontecimientos que afectan a nuestros vecinos, que no terminan de desperezar sus economías, lo van a complicar todo aún más.

El paso mal dado en este ámbito tiene consecuencias directas en otros dos asuntos que son claves para el éxito de una gestión gubernativa en países como el Paraguay. La inversión en educación y salud. Habiendo tantas carencias en estas materias, el gobierno no debería dedicarse a otras cosas -a conspiraciones políticas como las de la comuna de CDE, por ejemplo- en lugar de estar partiéndose la cabeza sobre cómo hacer para mejorar la inversión en estos espinosos asuntos.

Los techos de las aulas, se denuncia todos los días en la prensa, siguen siendo una espada de Damocles sobre la cabeza de niños ¡imagínese el lector!, lo grave que es el tema, Paraguay estará en el foco, en el ojo del mundo si Dios no lo quiera, llega a ocurrir un derrumbe y sepulta a una veintena de escolares ¡da escalofríos! Es una bomba de tiempo, se tiene que trabajar a marchas forzadas y no andar diciendo que el trabajo va lento, que hay problemas,  aulas provisorias, etc, ya que es sabido además que en todos estos atajos que no solucionan definitivamente la cuestión, siempre alguien sale metiéndose unos pesos en sus bolsillos, en desmedro de semejante precariedad.

En el tema de salud, el reciente anuncio del ministro Mazzoleni de que van a “unificar” las UTIs del IPS y del Hospital Regional de CDE, resultó francamente indignante para mucha gente. ¿Cómo que unificar? Lo que deberían hacer es poner en condiciones las dos unidades, la del seguro social y la del hospital público. Lo llevan todo a IPS y dejan en el más terrible desamparo a pobres entre los más pobres, que no tienen ninguna entidad que los cobije.

En el ámbito de la salud, las cosas están de vida o de muerte, así de grave. Las carencias muchas veces son mortales. No hay UTI o no hay ambulancia, o no hay un medicamento clave, o no hay turno para un estudio que podría definir una patología y el resultado…es la muerte para el paciente pobre.

Hay que desandar el camino. Lo que se hizo mal. El pago de favores políticos, con entes que deberían ser puestos al servicio del pueblo exclusivamente. La lección que dio el gobierno de HC no fue aprendida. Y urge hacerlo…

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