Domingo , septiembre 23 2018
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Nadie más que Aldo Zuccolillo

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Por: Cirilo Ibarra Enciso. Periodista de ADN en Mariano Roque Alonso
Por: Cirilo Ibarra Enciso. Periodista de ADN en Mariano Roque Alonso

El viernes pasado, un título del diario ABC decía “Similitudes no son pura coincidencia” y señala que supuestamente hoy se repite la historia de la época de la dictadura.

Enfatiza que “los adulones hacían fila y publicaban anuncios, como este que circuló ayer por redes sociales (muestra la tapa de un disco de vinilo, parece), para instar a la reelección y rogarle al único líder que escuchara el clamor popular”.

Agrega que “hoy se ven idénticas actitudes y se escucha el mismo discurso. Que la gente decida pisotear la Constitución en favor de Horacio Cartes y Fernando Lugo”.

Uno de los problemas más comunes que se suscitan en una persona con alzheimer… es toda esa serie de ideas, fantasías, miedos y temores que se presentan en su mente. Se trata de las alucinaciones o idea fantasiosas que vive y sufre la persona.

¿No será esa la situación del propietario del matutino? Ojala que no, porque no se puede negar el impacto en la sociedad de las publicaciones del diario ABC.

Pero, volviendo al artículo publicado, vale destacar que no hay nadie más que Aldo Zuccolillo para hablar de la época de la dictadura. O ahora va decir que era homónimo de ese diario el que dedicaba elogios, desde su editorial, a Alfredo Stroessner,  Videla (Argentina) y Pinochet (Chile). Y era también homónimo de “Acero”, según algunas publicaciones, el que se ufanó de recibir al dictador Stroessner “en su casa”.

Y si sobre esto existen algunas sospechas, en contrapartida hay algo que sí es absolutamente indiscutible, que la familia de Aldo Zuccolillo era parte del entorno de Stroessner. Su principal vínculo era Conrado Pappalardo, su cuñado. Fue el eterno ceremonial de Estado del dictador.

Además, existe una publicación de la organización “ABC miente” que indica que “en 1974 el hijo de Antonio “Tuco” Zuccolillo, Hugo Fernando, enlazó con la hija del dictador, María Olivia. Según documentos encontrados en los archivos del terror, Julio César Zuccolillo, el otro hermano, era pyragüé. Antonio Zuccolillo fue designado embajador de Stroessner en Londres en 1980”.

A todos estos vale agregar que Aldo Zuccolillo tiene en fila de  periodistas a otro que puede tener mucho para decir sobre las actuaciones de Stroessner. La referencia es a Alcibiades González Delvalle.  Es más, ya lo dijo una de las cosas que se sabe.

En el 2005, en una publicación se refirió al músico Samuel Aguayo. Sostuvo, entre otras cosas, que “su condición es de pyragüé (delator) y de perseguidor implacable de sus colegas. Sí, la gloria de nuestra música fue stronista. Gini Jara incluye una serie de documentos que lo demuestran. Su fama de pyragüé nació en 1953, cuando Federico Chaves le nombró agregado cultural de la embajada paraguaya en Buenos Aires. En 1954 Stroessner le ratificó. Estuvo en el cargo por espacio de 15 años. Renunció en 1968. Sin duda amistosamente, porque siguió siendo stronista. Esto, que ideológicamente pareciera ser una mancha grave para la honra de un músico singular”, subrayó.

¿Y quién más también puede hablar con tanta propiedad de estas cosas? Y alguien que estuvo adentro, tal vez en esa misma tarea. Y con publicaciones como esa, González Delvalle no hace otra cosa que fortalecer la versión de que fue también un delator stronista

Fue así que, en el año 2013, cuando Mario (Marito) Abdo, conocido como “Tembelo-i” le entregó una medalla a Alcibiades, alguien publicó en las redes sociales que fue “en el grado de gran pyragüé”. Y bueno, por algo debe ser.

Y con respecto a la abierta parcialidad de este diario supuestamente independiente, en el tema político, no constituye ninguna novedad. La posición actual asumida por el diario ABC es la misma de 1999, según la publicación titulada “La mafia paraguaya, la transición paraguaya”, del escritor Aníbal Miranda.

Éste sostuvo que hubo una “fuerza acordada por Lino Oviedo, Conrado Pappalardo y Aldo Zuccolillo para matar al perro”. Agrega que “El Operativo Anti-Rabia se diseñó para terminar de un certero golpe con el caudillo de la conspiración y líder de Reconciliación Colorada, recomponer fuerzas en torno a UNACE y dar cabida a Oviedo en el Ejecutivo vía elecciones”.

Sigue diciendo que en las elecciones únicamente iba a disputarse el cargo de vicepresidente al que el jefe de UNACE aspiraba como paso previo para tomar, por renuncia del titular, la Presidencia de la República. Desde esa posición, Oviedo arreglaría el país a su modo, habiendo explicitado sin vueltas su plan de unir nuevamente el poder Colorado-militar para gobernar indefinidamente chille quien chille, duela a quien duela, decía Miranda.

Y hoy “Don” Aldo está decidido a seguir mintiendo para satisfacer su obsesión anti reeleccionista, conclusión a la que uno puede llegar con la observación de la actitud de su fuerza periodística.

Basta “señor” Zuccolillo, que tus mentiras tienen patas cortas. Y… “que te compre quien no te conoce”.

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