lunes , septiembre 23 2019
Inicio / Editorial / No debe ocurrir

No debe ocurrir

Este drama de la inundación y el problema de los desplazados por la misma, lacera el alma de quien observa las dificultades que pasan estos compatriotas cuando sobreviene el  fenómeno.

Este éxodo penoso,  cíclico, pero invariable,  tiene un par de aristas, especialmente en este momento,  que dan para la reflexión y sobre todo para la motivación de las personas e instituciones encargadas de darle alguna salida al tema.

¿Por qué este año el problema es diferente? Sencillo. Porque el Gobierno, a través de SENAVITAT, está habilitando las viviendas del nuevo barrio San Francisco. Son nada menos que 1.000 soluciones habitacionales de primer nivel. O sea 1.000 familias que van a salir de la zona inundable, de la sempiterna Chacarita. Van a dejar de mudarse, de ser damnificados eternos, si hasta hay una famosa canción de Maneco Galeano, dedicada a los pobladores de este barrio.

Sus lugares quedarán vacíos. Son  extensos sitios costeros. Y usted, amable lector, posiblemente ya nos leyó el pensamiento. ¡¡Hay que evitar a toda costa que esos sitios se vuelvan a ocupar!!. Hay que movilizarse, sacudirse, el sector oficial hizo maravillosamente su parte con el nuevo barrio, pero no se advierte el acompañamiento o la preocupación siquiera, por ejemplo, por parte  de la Municipalidad de Asunción, para urbanizar rápidamente la cinta costera, o para poner en vigencia proyectos similares a San Francisco, o aunque mas no sea cercar el perímetro para que no entren de nuevo más personas.

Por supuesto no se trata de estar espantando a la gente pobre, sino encarar un ambicioso plan de acción, disponer de los predios municipales más cercanos, buscar financiamiento, reprisar la solución habitacional que está siendo una bella realidad en el local del ex R.C.4.

Enseguida se plantearán problemas de financiamiento, ¿de dónde se sacará el dinero para tan costosas obras? Pero acaso no se están gastando millones y millones de dólares todos los años con  la salida de los damnificados y las ayudas que les prestan todos los sectores,  incluso la pachorrenta Municipalidad de Asunción.

Sin duda hay que ponerse las pilas y trabajar en torno a este problema. El Gobierno está metiéndole pata a la costanera sur, a la prolongación  de la costanera actual, etc, nuevamente una oportunidad espectacular de participar en la redención de toda esta gente que sufre y que llora y  se enferma todos los años cuando llega la riada.

Hay una espantosa proliferación de dengue, incluso imagínese, un  alto índice de embarazos de adolescentes por el hacinamiento y la precariedad de las viviendas, un infierno completo.

Lo dicho, las autoridades municipales con  Ferreiro a la cabeza, que constituyó una esperanza en su momento, deben despejar la modorra y poner manos a la obra.  Tienen el ejemplo de que se puede y se debe hacer.

Sería tan tremendo el despropósito que de aquí a un par de meses las zonas liberadas por los chacariteños que fueron a San Francisco, estén nuevamente rebasadas de gente.

¡Sería un grave aplazo para Ferreiro!

Commentarios

comentarios

Mira también

Ni reflexión, Ni inflexión

El senador cartista, Juan Darío Monges, lo reclamaba sin medias tintas hace sólo un par …