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Petta, sinónimo de derrotas y fracasos

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Por: Cirilo Ibarra Enciso. Periodista de ADN en Mariano Roque Alonso
Por: Cirilo Ibarra Enciso. Periodista de ADN en Mariano Roque Alonso

El camaleón, el mbatará, el sinónimo de fracasos y derrotas, senador Eduardo Petta, ahora se ofrece para volver a ser director de la Patrulla Caminera. Es que está a punto de quedarse sin zoquete y él sabe muy bien cómo traspapelar documentos de ingresos de la institución o tal vez sabe mejor cómo quedarse con el dinero de esa entidad.

Durante su gestión, como director de la entonces Policía Caminera (2008-2011), hubo un faltante de nada menos que 7.200 millones de guaraníes, detectado por la Contraloría General de la República. Éste ente informó que Petta nunca arrimó los documentos para justificar cómo gastó ese elevado monto de dinero.

Hace unos días, el impresentable senador escribió en su cuenta de twitter “Muchos conductores me reclaman actuaciones actuales de camineras. Hace 7 años dejé esa institución, han pasado 5 directores, con sus aciertos y errores. Puedo volver si me extrañan”. Agregó “tape poipe jajotopata” (nos encontraremos en camino angosto).

Un ciudadano bien identificado, hasta con número de cédula, Walter G. Jara Gaona, escribió en su momento: “Hay jefes de instituciones que destilan un estado de amargura y eso podría concluir en la ineptitud sumada a un desequilibrio emocional. Y lo peor, utiliza la institución como bálsamo para descargar tanta amargura interna, que deja traslucir una mentalidad represora. Me refiero a la Policía Caminera de Eduardo Petta”.

Agregó en aquel momento que “el Paraguay precisa de conciudadanos proactivos y no represivos”, siempre haciendo referencia al fracasado y ex fiscalito de cuarta de la ciudad de Encarnación.

Desde un tiempo a esta parte, Eduardo Petta sólo ha sumado fracasos y derrotas, quiso ser gobernador y fue humillado. Quiso ser vicepresidente de la Republica y ni la hora le dieron. Ya no tiene el apoyo del pueblo, que parecía tener cuando fue elegido senador. Pero al parecer este año se reveló la ciudadanía y se quedaron expuestos las mentiras, jugadas y engaños de los dirigentes con sus simpatizantes. Petta perdió toda credibilidad y confianza y está terminando su periodo como parlamentario de manera vergonzosa.

Y justamente para concluir su paupérrima actuación en el Congreso, poco antes de salir, intentó “pasarle la factura” a la exministra de Corte Suprema de Justicia, Dra. Alicia Puchetta, hoy vicepresidente de la Republica.

Se opuso a su nombramiento, tal vez pensando que ella tuvo que ver en su destitución de la Fiscalía de la ciudad de Encarnación, en el 2004. Hay que recordar que la Dra. Pucheta inició su tarea en el Poder Judicial en el año 1971 y ocupó todos los cargos hasta llegar a la Corte, en el año 2004.

En aquel entonces, el fiscal Eduardo Petta fue considerado como uno de los tránsfugas más importantes de la historia política de la transición. Dentro de esa consideración, hace unos meses el diario ADN publicó que en noviembre del 2003, Petta protagonizó un atropello a la soberanía nacional, por lo que fue destituido del cargo de fiscal de Encarnación.

El motivo: hizo ingresar a soldados de la Gendarmería Nacional de Argentina para un procedimiento en Paraguay. Esta postura “entreguista” le valió su destitución por parte del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), que hoy en día él integra.

En aquel momento, Petta argumentó que el personal militar argentino que ingresó a Encarnación para colaborar en un procedimiento de contrabando de cigarrillos y que supuestamente lo hizo tras llenar los papeles migratorios y sin portar armas.

La audiencia fue presidida por el entonces diputado Óscar González Daher y estuvieron presentes otros miembros: el senador Luis Talavera Alegre, el doctor Marcelino Gauto Bejarano, el senador Francisco de Vargas (extinto), el abogado Luis Caballero Krauer y el miembro de la Corte Wildo Rienzi.

Agregó en aquel momento el diario de ADN, que el legislador (Petta) se caracteriza por una conducta rastrera y cambiante. Su posición ante el gobierno argentino le valió la destitución del cargo de fiscal de Encarnación. No tiene empacho en mudarse de partido y como político cambia sus ideales a su conveniencia.

Sin embargo, el diminuto personaje sigue queriendo jugar de impoluto y teniendo la complicidad de la prensa “amiga”, cada disparate que dice, tiene “relevancia”. Su última frase fue “Ser el número 10, pero sin camiseta, es el rol que otorga la ciudadanía a sus representantes!!!… primero la patria luego el partido!!!… representante del pueblo a cabalidad!!!” y agregó: “La dignidad y coherencia se lleva en la piel, no en la camiseta señores”.

Y como entre bueyes no hay cornadas, ¿saben quién lo acompaña en su ridícula expresión?, Enrique Vargas Peña. Sí, ese mismo que hasta hoy (dos años después) sigue “llorando” por haber si rajado del Grupo Cartes, por inútil, grosero e insaciable.

Pero lo bueno de todos estos y en especial en el caso de Petta, es que le queda solamente hasta el 30 de junio en el Senado y también en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Y hay que rogar a Dios y a todos los santos prender velas para que “lacra” como éste ya no sea elegido para ningún cargo. Por favor, hasta nunca Eduardo Petta.

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