domingo , septiembre 22 2019
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Presidente, no es el fin del mundo

Por: Cirilo Ibarra Enciso.
Por: Cirilo Ibarra Enciso.

Esta situación que le tocó vivir al presidente de la República, Mario Abdo Benítez, y su comitiva en Caacupé, el pasado sábado, no debe ser muy común en la historia de nuestro país. Que un jefe de Estado, en tan poco tiempo en el cargo, sea abucheado, escrachado y repudiado por una multitud, en este caso de la feligresía católica presente en la misa en honor a la Virgen de los Milagros.

¿Cómo es posible señor presidente que en solamente tres meses usted haya logrado decepcionar a tanta gente? Seguro se dio cuenta que casi nadie aprueba su gestión, más que nada por los desacertados nombramientos en su gabinete. Y en este sentido, sus ministros Juan Ernesto Villamayor y Eduardo Petta, son los más cuestionados, son evidentemente los impresentables.

Esto, sin entrar a analizar la situación de los funcionarios incapaces, con pésimos antecedentes, salpicados por hechos de corrupción. Con ellos este gobierno se está encaminando hacia los peligros que enfrenta el Estado que reflota el modelo prebendario y clientelista.

Pero, considerando el tiempo que “Marito” está en el cargo, alguien le tiene que “defender”, porque a pesar de los pesares, bien o mal, más mal que bien, es el jefe de Estado. Entonces es oportuno decirle que lo sucedido en Caacupé, no fue el fin del mundo.

Señor presidente, no vea esto como una derrota, véalo como una oportunidad. Y eso de que los gobernantes no deben vivir pendientes de las reacciones de la gente, es verdad, pero tampoco pueden tapar el sol con un dedo. Esa multitud en Caacupé le transmitió un mensaje contundente, que cambie, que haga el golpe de timón y tomar el camino correcto.

Como diría la abogada y politóloga, Line Bareiro, coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), “usted presidente es un tipo inteligente, capaz”, entonces haga uso de sus facultades y mande a sus casas a los corruptos, delincuentes, incapaces y haraganes que lo rodea. Pedirle a Ud. que se vaya, será mucho más complicado, así que haga lo más sencillo.

Y hablando de “defenderle” al mandatario, “Luisito” Bareiro, del medio de comunicación del Grupo Vierci, ya hizo de abogado y destacó que no se le puede pedir tanto a alguien que está apenas 3 meses, “pero convengamos algo, muchos se fueron presos en poco tiempo, como nunca antes”, acotó.

Por favor “Muñequita”, nadie le pide a Mario Abdo Benítez que transforme el país en 3 meses, el hecho de estar vinculado con los corruptos, el hecho de nombrar funcionarios denunciados hasta por robos y su evidente relación con los narcos, o por lo menos, quienes cayeron hasta hoy, perecen ser sus “sponsors”, esos son los principales cuestionamientos.

Y con respectos a los políticos presos, si es que Bareiro sabe que el presidente tuvo algo que ver en las disposiciones judiciales, estamos mal. O sea, hay que decir que monseñor Ricardo Valenzuela estuvo acertadísimo en señalar que “es sabido que los políticos tienen sometidos a jueces y fiscales, por organismos que manejan ellos mismos”. Y agregó: “Estamos al borde de la justicia por mano propia”.

Pero volviendo a lo que fue el abucheo, el repudio, el grito de “fuera corrupto”, en Caacupé, habría que decir que Mario Abdo Benítez está consiguiendo lo que ni dentro de su partido pueden lograr con él, la coincidencia de criterio. En apenas 3 meses en el cargo, los habitantes de esta bendita tierra logramos ponernos de acuerdo en algo: que el Presidente no nos gusta y está gobernando mal. Así de sencillo y así de contundente.

O fueron los periodistas de los medios del Grupo Cartes o empleados de Cartes, quienes coparon la plaza y los alrededores del Santuario de Caacupé, el pasado sábado. Y tal vez ahora el propio monseñor Ricardo Valenzuela es empleado del señor Horacio Cartes, porque para Marito, quienes lo critican o ven las cosas malas de su gobierno, son solamente los medios de Cartes.

Por otra parte, los periodistas de los supuestos medios independientes, pero que por poco no se constituyen en portavoces del Gobierno, le buscaron al obispo, tras la misa, para sacarle lo que ellos quieren escuchar, no lo que piensa Valenzuela y lograron que diga: “Recién está comenzado y tenemos que darle un poco de tiempo. No podemos ser injustos, hay otros que están hace años en el poder y no hemos visto los buenos frutos”, comentó.

Hay que avisarle a monseñor Valenzuela que “Marito” hace mucho tiempo está en el poder. Fue miembro de uno de los poderes del Estado, durante cinco años y fue hasta presidente del mismo, el Congreso Nacional.

Por algo, por momentos, se sintió bastante incomodo durante la homilía, pese a que trató de transmitir tranquilidad, como no tomándose por aludido. En algunos pasajes no disimuló su desagrado ante las expresiones de monseñor Valenzuela. Fue así que se retiró del Obispado eludiendo a la prensa, probablemente para reflexionar un poco y después dar su opinión. En su cuenta de twitter expresó que “las profundas palabras pronunciadas por Valenzuela invitan a todos a reflexionar y abrazar con más fuerza la lucha contra la corrupción”. Ojalá señor presidente que su expresión sea sincera y a empezar a abrazar realmente con fuerza la lucha contra la corrupción.

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