Martes , marzo 26 2019
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Puede ser un gol en contra

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Les puede ir muy mal a abdistas y opositores con esto de la intervención que alentaron, organizaron y aprobaron, en el municipio de Ciudad del Este. Ellos apostaron a que no se aceptara la renuncia de Sandra McLeod, y que la interventora terminara su trabajo y Diputados resuelva la destitución, todo después del 18 de diciembre.

La Ley Orgánica Municipal dice que, si la acefalía se diera después de los 3 primeros años de la asunción, ya no habría elecciones municipales sino que sería la Junta Municipal la que, de entre sus miembros, decida quién será el nuevo intendente. Como el principal motivo de alentar la intervención era que la intendenta responde al grupo de Honor Colorado, los añetete y opositores vieron en la situación la manera ideal de quedarse con el municipio, uno de los más importantes del país, por la cantidad de dinero que recauda.

El plan entonces era evitar la renuncia de McLeod antes de que cumpliera 3 años en el cargo, lo que ocurrirá el próximo 18 de diciembre, a fin de que ya no haya posibilidad de elecciones, las que, ellos lo saben, volvería a ganar el candidato cartista. Por lo tanto, no importa lo que tarde la interventora, puesto que su trabajo terminará después de que venza el plazo para la convocatoria a elecciones.

Pero lo que no tuvieron en cuenta ni Marito, ni sus asesores ni sus socios opositores, es que la misma Ley Orgánica Municipal y la que reglamenta las intervenciones de Departamentos y Municipios, establece una clara excepción a la disposición anterior. En el caso de intervención y posterior destitución del intendente, sí o sí se deberán convocar a elecciones a través del Tribunal Superior de Justicia Electoral.

Es decir que, sin importar que la interventora tarde 30, 60 o 90 días, si McLeod es destituida por Diputados, habrá elecciones municipales en Ciudad del Este, lo cual resulta una paradoja bastante graciosa, habida cuenta la situación. Para impedir que se realicen comicios, en donde –ellos lo dicen- ganará de nuevo un candidato de Honor Colorado, el abdismo debe impedir que la intendenta renuncie y que la cámara la destituya. Increíble, no?

Claro que con esta gente uno debe estar preparado para las decisiones más traídas de los pelos y escandalosas posibles. Muy bien pueden rechazar el desistimiento de la renuncia de McLeod, para aceptarla después del 18, y allí, dejar sin efecto la intervención, al dejarla sin contenido, ya que la única consecuencia política de la misma es la destitución. Es decir, si la intendenta ya renunció, qué objetivo tiene el procedimiento previo a que la cámara la destituya.

Cualquier analista se tiraría de los pelos ante esta posibilidad, pero a lo largo de este tiempo hemos aprendido que los “estrategas” de añetete y la oposición, son lo suficientemente desprolijos como para que se les ocurran cosas como esta.

Hasta ahora, y mientras las cosas funcionen más o menos de manera institucional, la decisión de intervenir el municipio fue un soberano gol en contra del abdismo y sus cuates de la oposición. Esto da la pauta del nivel intelectual y político de quienes deciden los pasos a seguir en el entorno presidencial.

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