Sábado , septiembre 22 2018
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“Rubio y de ojos azules”

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La semana política que transcurrió estuvo sumamente interesante. Sobre el tema de la aceptación o no de la renuncia de HC como paso previo para su juramento como senador activo, se produjo una serie de expresiones sumamente atinadas, que vamos a recopilar porque tienen su propio peso como argumentos en este tema que nunca debió ser tan traído y tirado de los pelos.

“Calé”, polémico, ángel y demonio siempre, pero un hombre bien informado y mirando lejos, sostuvo respecto al tema que una contribución enorme a la gobernabilidad sería actuar en equipo. Se estaría dando una imagen “nada favorable” si es que se da una disparidad en la postura ante la renuncia del presidente de la República, Horacio Cartes”.

Nada más cierto. Una muestra de imbecilidad política sería dividir las fuerzas ante una tormenta que bien manejada se podría diluir.

El expresidente Nicanor Duarte Frutos, quien al igual que el anterior goza del favor de algunos y soporta el rechazo de otros, empezó a poner el dedo en la llaga sobre el asunto. Dijo: Obstruir la renuncia de Cartes impediría la unidad de la bancada en el Senado y eso sería negativo para el presidente electo. Hay que respetar las disposiciones de las instituciones y el resultado de la voluntad popular.

Introdujo aunque levemente el tema de la gobernabilidad. En realidad es eso lo que está en juego. El presidente electo debe tener clarita en la mente que si mueve mal sus piezas, pese a la buena voluntad demostrada desde el minuto 1, por HC, puede reflotarse por ejemplo, el “Grupete” en el sentido contrario y Desirée de nuevo estaría a sus anchas.

Alliana, finalmente un combativo presidente de la ANR, por quien nadie daba nada al principio, atacó duramente a uno de los primeros responsables del problema creado en torno al tema: Arnoldo Wiens. “En el 2013, (Arnoldo) Wiens era un aprendiz de Horacio Cartes para lograr la senaduría. Y cuando lo necesitó para llegar (al Congreso), Cartes era alto, rubio, de ojos azules, un ángel, prácticamente un príncipe”, dijo el presidente de la ANR.

Nada más cierto. Cuando Wiens era un cadáver político, nonato encima, HC lo quiso como una suerte de Ángel de la Guarda, un amuleto de la buena suerte y lo metió en su lugar privilegiado de la lista de senadores. Provoco la ira de medio mundo, pero como siempre el líder los  ignoró. Wiens fue luego el primero en traicionarlo. Hasta este momento.

Se produjeron luego otras expresiones igualmente interesantes que por razones de espacio vamos a sintetizar. “Yo no sabía que Lugo es la Corte Suprema”. Nicanor cuando el titular del Senado dijo que no convocaría a jurar a HC.

“Yo no voy a acatar lo que diga Efraín, sino la Corte”. Zulma Gómez, del PLRA. Gran verdad también. HC está habilitado por el TSE y la CSJ, máximas instancias en la materia. Argumento de hierro, en verdad.

Finalmente una reflexión de Derlis Osorio de Capiatá.  “Pese a todo Honor Colorado quiere que Marito haga una gran gestión”.

Y está todo dicho.

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