viernes , julio 19 2019
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Se desacreditan ellos mismos

Nadie necesita demasiado esfuerzo para desacreditar la actuación de la bicameral del “caso Messer” ya que sus miembros son mucho más efectivos haciéndolo, empezando por su propio presidente, quien, por su condición de trucho, parece tan desesperado por conseguir reconocimiento público y que se lo trate como senador, que mete la pata a cada vuelta de hoja.

La intención de esta comisión, oficialmente, era investigar los negocios realizados por el empresario brasileño, investigado por lavado de dinero, aunque desde el vamos hubo indicios más que suficientes para asegurar que su verdadero objetivo era perseguir a Horacio Cartes, y conseguir indicios de que estuvo involucrado en los negocios de Messer, con el objetivo de conseguir que la Fiscalía lo incluyera en la investigación.

Pero claro, cada vez que se les pregunta si esto es cierto, ellos lo niegan. Hace unos días nomás, Rodolfo Friedmann de manera efusiva negó cualquier tipo de persecución política contra el expresidente, en contra de quien dijo no tener nada y, aseguró, que él era la víctima de persecución por parte del líder de Honor Colorado.

Así que, for export, lo que ellos investigan y encuentran sospechoso es que durante el gobierno de Cartes, Messer hizo varias operaciones bancarias sospechosas, sin que se despertaran las alarmas ni de la Seprelad ni del BNF ni de ninguna otra institución que debió haber saltado.

No se necesitó investigar demasiado para descubrir que el brasileño llegó al país con todo ese dinero en el 2011, y lo depositó en el BNF sin que saltara ninguna alarma. Pero Cartes no era presidente en el 2011, era Fernando Lugo, y ninguna entidad oficial advirtió sobre los “extraños” movimientos de dinero. Y lo mismo ocurrió durante el fugaz gobierno de Federico Franco. Y eso se debe a que, durante los 3 gobiernos anteriores, las leyes eran mucho más laxas y no había nada que informar.

Perfecto. Ninguna entidad estatal advirtió sobre las operaciones de Messer ni durante el gobierno de Lugo, ni de Franco, ni de Cartes. Pero he aquí que el mismo Friedmann, propenso al sincericidio, dijo que no convocaría a los dos anteriores porque “esa no es la línea” de la bicameral.

Así que la línea de la comisión no es investigar lo ocurrido con Messer, los negocios que realizó y quienes podrían estar involucrados, a pesar de que esa es la excusa que utilizan sus miembros para perseguir a Cartes! Cómo les puede interesar tanto lo irregular que pudiera ocurrir durante un gobierno y no afectarles que ese mismo hecho irregular se haya producido en los anteriores. Es inentendible y absurdo.

Pero es cierto. Nadie necesita denunciar nada contra esta CBI porque su mismo presidente se encarga de desacreditarla. Resulta que “la línea” de la comisión no es averiguar la verdad sino perseguir a Cartes y lograr su imputación como cómplice de lavado de dinero. Por eso no van a convocar a Lugo y Franco, porque ambos son absolutamente prescindibles en toda esta historia.

Lo único que consigue Friedmann con estos argumentos tan absurdos y traídos de los pelos, es terminar de desmoronar la trasnochada teoría con la que justificaron la creación de esta bicameral, que dice que Cartes es el culpable de todos los males del país y, fundamentalmente, de haber favorecido los supuestos negocios ilícitos de su amigo Messer.

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