Martes , septiembre 19 2017
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Todo sea por restaurar el viejo “modelo”

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Le huyen a la competencia como a la peor de las pestes. Solo se muestran partidarios de ella cuando tienen asegurada la victoria y cuando no, impiden que la misma se lleve a cabo o se juegan a inhabilitar al competidor que se perfila como posible triunfador. Así fue en el caso de la enmienda constitucional, que la abortaron de manera arbitraria y violenta, a sabiendas que si se llevaba a cabo, la mayoría de los electores hubiera aprobado el proyecto de reelección. Y así es ahora, cuando a toda costa y bajo cualquier pretexto pretenden dejar fuera de combate al candidato oficialista, Santiago Peña, y/o desgastar al máximo su figura, ante el hecho cierto de que está creciendo sostenidamente en intención de votos, mientras “Marito” decrece y la oposición “no da pie con bola”. Esta es la esencia antidemocrática de los grandes grupos económicos, de los que estaban acostumbrados a manejar los hilos del poder, como los que encabezan Aldo Zuccolillo y Antonio J. Vierci, desesperados por recuperar sus fantásticos privilegios.

Tanto ABC Color, como Ultima Hora, vinieron jugando este partido a dos puntas. A favor de Mario Abdo Benítez en las internas coloradas, como primera opción, y de Efraín Alegre en la oposición, por si las cosas no les funciona como quisieran. Es decir, a favor de cualquiera, que no sea “cartista”. Sin embargo, ante el hecho indiscutido de que “Marito” llegó a su techo y comenzó su declinación, y que con el titular del radicalismo auténtico no llegan ni a la esquina, Zuccolillo ideó otra estrategia, secundada desde luego por “Don Antonio”: meterle presión al intendente Mario Ferreiro para que éste reconsidere la decisión de no postularse a la Presidencia de la República, y al propio Alegre, para que descabalgue a favor del primero, lo que solo aportó aún mayor confusión a las de por sí desorientadas fuerzas opositoras.

Sin embargo, como el panorama no se les presenta nada halagüeño, ahora salieron con el cuento de que “Peña no tiene la antigüedad requerida para pugnar como candidato”. El disparate no puede ser mayor. Los mismos que hoy integran la disidencia colorada, los “Añetete”, levantaron sus manos en la Convención del 2011 para aprobar la reforma de los estatutos de la ANR, reduciendo el requisito a un año, a fin de habilitar entonces la nominación de Horacio Cartes. Y esto, obviamente, rige por igual para todos los afiliados a dicho partido, incluyendo a Peña, quien cumplirá con dicha obligación el próximo 9 de noviembre, 39 días antes de las elecciones internas.

Demás está decir que la maniobra en cuestión no tiene ninguna posibilidad de salir airosa, pero todo sea con tal de poner en duda la candidatura de Peña, a los efectos de generar dudas entre sus seguidores, como también lo hacen divulgando encuestas mentirosas y antes con la supuesta intención oficialista de reflotar la enmienda para que HC lo reemplace y él tome la posta.

En última instancia, el objetivo es darle oxígeno a la campaña de “Marito” o cualquier otro que les garantice volver al pasado esplendoroso que disfrutaban estos poderosos grupos. Y con el líder de “Añetete” tienen esa seguridad absoluta, pues comulgan con el objetivo de restaurar el viejo modelo, de neto corte stronista, que les permitía “mamar” escandalosamente de las tetas del Estado, beneficiarse de sus licitaciones amañadas y/o de la complicidad oficial para contrabandear a gran escala, con total impudicia.

Y si no, que lo diga el propio Abdo Benítez, que acrecentó la fortuna heredada de su padre, fruto del robo, no por medio de emprendimientos privados, incapaz de desarrollarlos, sino colgado al Ministerio de Obras Públicas.

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