Lunes , diciembre 10 2018
Inicio / Columnistas / Transformaciones y tensiones políticas

Transformaciones y tensiones políticas

FacebookGoogle GmailOutlook.comGoogle BookmarksTwitter
Por: Ella Duarte. Escritora. Consultora Internacional en Políticas Públicas.
Por: Ella Duarte.
Escritora. Consultora Internacional en Políticas Públicas.

Los cambios implementados en el Paraguay entre 1936 y 1947 coincidieron con las tendencias que predominaron en el mundo después de la crisis de 1930. Produjeron transformaciones muy grandes en las relaciones económicas que se tradujeron en grandes tensiones políticas. Los partidos políticos fueron proscriptos desde 1936 y eso afectó principalmente al Partido Liberal que estaba en el poder y que fue definitivamente sacado por Morínigo de cualquier participación en el gabinete en 1943.

El Decreto 152/36 de Franco ya proponía la creación de un Partico Nacional único y esta idea fue nuevamente impulsada, sin éxito, por Morínigo. De hecho, el nuevo orden revolucionario dejaba muy en segundo plano a los partidos ya que el poder económico se concentraba en los gremios que en el Consejo de Estado decidían las políticas de producción, financiamiento, comercio interno y externo, fijación de precios y salarios.

El Presidente estaba facultado por la Constitución para disolver la Cámara de Representantes y la Corte era una dependencia del Ministerio de Justicia. El enorme poder concentrado en sus manos era sólo controlado por el ejército que se convirtió en el gran elector: desde el 17 de febrero de 1936 hasta el 3 de febrero de 1989 todos los presidentes del Paraguay habían sido investidos y depuestos de manera directa o indirecta por un golpe militar.

Cuando el mandatario tenía habilidad para manejar los conflictos entre sus jefes militares y evitar que devinieran golpe de Estado, como demostró tenerla Morínigo, o cuando lograba mantener satisfechos los intereses económicos de los gremios y al mismo tiempo mantenía ocupado al ejército en otros asuntos, como ocurrió con Stroessner, entonces permanecía mucho tiempo en el poder y su gobierno devenía tiranía. Cuando no lo conseguía, como ocurrió con los demás presidentes del período, entonces imperaba la anarquía.

Los partidos políticos fueron muy perjudicados durante el periodo autoritario, incluyendo a la ANR. Desde 1936 habían dejado de ser instrumentos válidos para llegar al poder, ya que los gremios tomaban las decisiones de política y el ejército elegía al gobernante. En este nuevo orden sólo cabía, como lo estableció Franco en su Ley 152, un Partido Único Nacional que apoyara la gestión del gobierno (Ocurrió en regímenes similares con el PRI de México o el Peronismo de la Argentina).

Los liberales, comprometidos con el viejo orden, languidecieron en el exilio añorando el pronto regreso al modelo liberal. El partido se fragmentó, se hizo filo-socialista, se volvió personalista con Laíno y hasta hoy no ha logrado reinventarse como alternativa para volver al poder.   Los franquistas fundaron el Partido Febrerista en el exilio estando ya fuera del gobierno. Nunca lograron consolidarse.

La ANR, apoyada en su organización de seccionales y liderada por un político hábil e inteligente, Numa Alcides Mallorquín, fue asimilando la visión del nuevo orden e, impulsada por los ideólogos del tiempismo, fue amalgamándola con su doctrina nacionalista originaria. Así fue como la ANR se convirtió y se mantuvo como el partido único del modelo durante 45 años, se volvió clientelar y prebendaria (para acceder a cargos públicos había que hacerse colorado, para hacer negocios con el Estado había que tener un amigo colorado y, como bien lo expresaba una frase de aquella época, “el mejor amigo de un colorado es otro colorado”) y perdió fuerza doctrinaria dejando de ser un partido republicano para volverse un partido populista.

El vacío doctrinario dejado por los partidos tradicionales fue llenado por las izquierdas (stalinista, maoísta, castrista, trotskista, mesiánica) que procuraron adoctrinar a la juventud de los 60-70s (estudiantes y sindicalistas) con mucho ruido ideológico, pero escaso resultado político.

MAÑANA: Debe liderar la restauración de la república democrática.

Commentarios

comentarios

Mira también

Los desafíos de una nueva didáctica

Para ser exitosos en el cambiante mundo de trabajo, para participar activamente de la política, …