martes , agosto 4 2020
Inicio / Mundo / Dinero de Petrobrás financió campaña de reelección de Dilma

Dinero de Petrobrás financió campaña de reelección de Dilma

La expresidente Dilma Rousseff, quien niega vinculación con la corrupción investigada en la Operación Lava jato.

Según la declaración ante la Justicia brasileña de Otavio Marques Azevedo, exdirectivo de la constructora Andrade Gutiérrez, los recursos provenientes del esquema de corrupción en la petrolera estatal brasileña fueron a parar a las arcas del PT en el 2014.

SÃO PAULO.- El diario Folha de São Paulo aseguró que la información está contenida en el testimonio de Otavio Marques Azevedo, exdirector ejecutivo de la segunda mayor constructora del país, quien fue detenido en junio pasado.

Azevedo habría confesado, en el marco de la investigación sobre la red de corrupción en Petrobras, que millones de dólares donados legalmente a la campaña de Rousseff provenían originalmente de sobornos pagados por Andrade Gutiérrez para la obtención de grandes contratos.

En 2014, la segunda mayor contratista del país donó 20 millones de reales (5,5 millones de dólares) para la campaña presidencial de Rousseff. De acuerdo con la información proporcionada por Marques, otros 10 millones de reales (2,75 millones de dólares) habrían sido donados al PT entre los años 2010 y 2012.

Según declaró el empresario, este dinero procedía de desvíos que tenían su origen en contratos firmados por la constructora para la ejecución de obras como el Complejo Petroquímico de Río, la central nuclear Angra 3 o la hidroeléctrica Belo Monte.

El abogado de la campaña de Rousseff, Flavio Caetano, negó esas acusaciones y dijo a Folha que “toda la recaudación de la campaña de 2014 de la presidente fue hecha de acuerdo a la legislación electoral vigente”. “Además, la empresa hizo donaciones legales y voluntarias a la campaña, en valores inferiores a lo donado a su adversario”, añadió Caetano. “Es lamentable que el instrumento de la delación premiada sea nuevamente utilizado políticamente a través de filtraciones selectivas”, criticó.

La publicación de Folha podría desatar un nuevo frente explosivo en la crisis que acorrala a Rousseff y al gobierno brasileño.

La mandataria ya enfrenta el riesgo de un juicio de destitución por presunto maquillaje de las cuentas públicas en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015. Si el impeachment se aprueba, sería sustituida por su vicepresidente Michel Temer, contra quien la Corte Suprema pidió también un proceso de impeachment.

 “Crean ambiente para el golpe”

La mandataria brasileña Dilma Rousseff señaló que con la delación premiada, solo se busca crear un ambiente para el golpe. Señaló que todo está “premeditado y direccionado”, con objetivo claro, creando un ambiente propicio antes de las votaciones en la Cámara de Diputados.

La jefa de Estado manifestó durante un evento realizado en el palacio Planalto, que se están realizando  avasallamiento, por lo que solicitó al Ministerio de Justicia, que tome las medidas necesarias. Rousseff sostuvo que ya pasaron los límites, con las delaciones premiadas.

Una vez más la mandataria calificó de golpista los argumentos que se presentan en su contra ya que no constituyen ningún crimen. Así como lo establece la legislación brasileña. “Someterme al impeachment, o el pedido a que presente mi renuncia al cargo es un golpe de Estado. Un golpe de Estado disimulado con pretexto de legalidad”, dijo.

Afirmó además que aquellos que defienden el juicio político, que son inmensos los riesgos a los que someterán al país, por lo que apeló por un pacto nacional, que envuelva una “reforma política” y el fin de las llamadas “pautas bombas” y la superación de la crisis económica para volver a generar empleo. “El Brasil necesita de un gran pacto nacional, pero ningún pacto sirve sin democracia”, afirmó  la presidente Dilma.

EN CASO DE SU DESTITUCIÓN

En caso de ser finalmente destituida, sería reemplazada hasta el fin de su mandato, en 2018, por su vicepresidente, Michel Temer, del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que la semana pasada rompió una alianza con el gobernante Partido del Trabajo (PT) y se sumó a la causa del proceso de destitución.

La presidenta y su mentor y predecesor, Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), han multiplicado en las últimas semanas los actos para denunciar una tentativa de “golpe de Estado”.

Commentarios

comentarios

Mira también

El jefe de la Casa Blanca descarta retrasar las elecciones y confirma que serán el 3 de noviembre

WASHINGTON. EE.UU. celebrará elecciones el próximo 3 de noviembre. Lo aseguró el jefe de gabinete …