domingo , septiembre 27 2020
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La pulseada estratégica que perdió ABC color

ASUNCIÓN.- El diario ABC perdió una pulseada estratégica que tendrá un alto costo. No impuso su voluntad en un tema de trascendencia, al que apostó gran cantidad de fichas, y fracasó en su intento de poner en la Corte a alguien que represente sus intereses corporativos, muchas veces entremezclados con operaciones ilícitas. Cuando vio que no podía apostar a ninguno intentó el rechazo de la terna, pero tampoco lo logró.

Todo parece indicar que el diario de la familia Zuccolillo ya no es visto como “el dueño de la verdad”, y prueba de ello es que, a pesar de todos sus intentos, no logró convencer  ni a sus amigos senadores ni a la ciudadanía, de que en la terna remitida por el Consejo de la Magistratura al Senado no había ningún candidato que mereciera estar en la Corte, por lo que presionaba para su rechazo y devolución.

A ABC le importa un bledo la independencia de la Justicia, muletilla que suele utilizar cuando se da cuenta de que en la Corte ya no quedan ministros “amigables” con lo que se le antoja a la familia. La verdad es que el criterio del Senado ha cambiado bastante en los últimos meses y prueba de ello es que los 3 últimos ministros nombrados fueron los que tuvieron mayor puntaje tanto en capacitación como en honorabilidad.

A diferencia de lo que solía ocurrir en situaciones anteriores, esta vez, el diario se quedó sin candidato, luego de que su favorito, Ramón Romero, fuera denunciado por plagio, con lo que automáticamente se cambió la directiva y se lo empezó a atacar. Emilio Camacho nunca tuvo el apoyo del medio, posiblemente porque era candidato del luguismo, y los Zuccolillo y sus adláteres no soportan nada que huela a izquierda.

Pero ninguna campaña fue tan salvaje como la que emprendieron en contra de Alberto Martínez Simón. Durante semanas se lo presentó como un soldado de Horacio Cartes, quien lograría volver a apoderarse de la Corte a través del candidato. De nada sirvió la foja impecable del camarista, quien durante más de 15 años ejerció la magistratura de manera incuestionable.

Para colmo, quedó más que demostrado que el único contacto que había tenido con una empresa de Cartes fue antes de entrar a la magistratura, cuando trabajaba en un estudio jurídico que tenía la representación del Banco Amambay. Así que, pretender por eso, que era hombre del expresidente, no resistía el menor análisis serio, tal como lo entendieron Desirée Masi y otros opositores, antes sumisos y obedientes soldados de ABC, quienes no solo votaron por Martínez Simón sino que fundamentaron públicamente su voto.

Ahora sí, el diario se siente solo, ya que perdió una pulseada estratégica que le hubiera permitido tener en la Corte a un elemento propio, para que represente sus intereses corporativos, no siempre demasiado lícitos.

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