martes , junio 30 2020
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Obras y no tragadas

ASUNCIÓN.- El ministro de Hacienda, Santiago Peña, señaló que el debate sobre la administración de los recursos del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide) no debería pasar por la centralización o la descentralización, sino sobre cómo agilizar las obras. Apostar a un mayor control de los recursos. Un hecho lamentable es que, a pesar de que los intendentes y gobernadores no cumplen en tiempo el requisito de presentar sus rendiciones de cuenta sobre el uso del dinero del Fondo, lo siguen recibiendo luego de que presentan los documentos, fuera de tiempo.

Santiago Peña, ministro de Hacienda.
Santiago Peña, ministro de Hacienda.

Destacó que recientemente entró en vigencia una modificación en la  Ley del Fonacide, a través de la cual se aplican sanciones más rigurosas y el mecanismo es que no se le da mientras no justifica y únicamente después de que los organismos contralores dan satisfacción. Señaló que los jefes comunales tienen que justificar en qué gastaron el dinero del último desembolso y presentar documentos que demuestren que efectivamente haya sido destinado a recursos de la Educación.

De todo esto se puede deducir que los ratones (gobernadores e intendentes) no pueden seguir cuidando más al queso (Fonacide). Es el momento de tomar una rápida y drástica determinación y que los recursos sean administrados por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

LAPIDARIO INFORME

Como muestra de que los recursos del Fonacide son mal utilizados y/o hasta desviados por algunos municipios y gobernaciones es el informe de la Contraloría General de la República (CGR) sobre el análisis de las rendiciones de cuentas del año pasado. De los 249 municipios que recibieron dinero de Fonacide, más de 20 no presentaron su rendición de cuentas. La Dirección General de Control de Obras Públicas de la CGR constató una diferencia G. 1.599.975.719 en obras, por ejemplo, de los departamentos de Guaira, Caazapá y Caaguazú.

También, la Dirección General de Control de Organismos Departamentales y Municipales de la Contraloría encontró una diferencia de G. 276.072.000 en los documentos de rendiciones de cuenta de las municipalidades de Primero de Marzo y Quyquyhó.

Tanto las municipalidades como las gobernaciones trataron de justificar las millonarias tragadas con obras sobrefacturadas o sencillamente “fantasmas”. Lo más lamentables ninguno de los responsables de los millonarios robos están en las cárceles.

Entretanto, en otras localidades se utilizan los recursos para hacer campañas proselitistas, es decir, los fondos llegan solamente a los partidarios de las autoridades de la zona que maneja la plata.

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