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El inútil se fortalece en este gobierno

Por: Cirilo Ibarra Enciso.

Alguien dijo que ser inútil desgasta, pero debe ser en ciertos casos, porque algunas personas se fortalecen con su inutilidad. Por ejemplo, en este gobierno al parecer la condición es ser inútil para trabajar o seguir en algún cargo.

En la Semana Santa, en los recorridos por el interior del país, entre los sitios de atracción turísticos visitados, estuvieron las exestaciones del tren. Lastimosamente la mayoría de ellas muestran triste y lamentable panorama, algunas derrumbándose lentamente.

Hace más de un año (febrero del 2018), el presidente de Ferrocarriles del Paraguay S.A. (FEPASA), Roberto Salinas, anunció la Puesta en Valor y Restauración de las antiguas estaciones ferroviarias de las ciudades de Moisés Bertoni y Fulgencio Yegros, en el Departamento de Caazapá.

Hasta remarcó que ya contaban con recursos, que destinarán G. 2.400 millones a restauración de esas estaciones ferroviarias. Es más, aseguró que se ejecutará la obra en el 2018. “Ambas estaciones son del sistema histórico ferroviario, cuyas construcciones datan de finales de 1800 y están expuestas al paso del tiempo, con humedad y un poco de deterioro”, dijo Salinas.

En aquel momento habrán estado con un poco de deterioro. Hoy, por ejemplo, la otrora famosa “Estación Sosa” (en Moisés Bertoni) es prácticamente una ruina, inservible. Restaurar sería casi imposible.

Tal vez Salinas haya creado ciertas ilusiones entre los lugareños, porque no le conocen, pero este señor es un gran vendedor de sueños e ilusiones. Cuando asumió el cargo, en el 2013, como presidente de Fepasa, su primer “gran proyecto” fue la reactivación del servicio de la legendaria locomotora, con su famoso “tren de cercanía”, Asunción-Ypacaraí.

Pasaron 5 años, no hizo absolutamente nada y ahora continua en el cargo y de vuelta ya lanzó su proyecto, el mismo del 2013. Es uno de los pocos de la era de Horacio Cartes que continua en el cargo, porque era uno de los pocos que reunía los requisitos establecido para el actual gobierno, el ser inútil.

El mismo caso de Carla Bacigalupo, destituida del cargo de ministra de Justicia, por inútil en el 2016, fue nombrada de vuelta por Mario Abdo Benítez.

Pero volviendo al caso Roberto Salinas en la Fepasa, como buen vende humo, entusiasmó también a intendentes municipales. Firmó convenios con las municipalidades para trabajar por la recuperación de las exestaciones.

“Hemos hecho convenios con las municipalidades de Bertoni y Yegros. Y nos hemos puesto como objetivo restaurar las estaciones y ponerlas en valor para desarrollar actividades culturales, comunitarias y turísticas, coincidentemente con la pavimentación de la Ruta VIII que pasa frente a más ciudades”, dijo Salinas.

La Ruta VIII ya luce esplendida, pero en sus costados se caen a pedazos los edificios que fueron las paradas del ferrocarril.

El mismo Salinas se delató que para los trabajos de restauración de las estaciones, solo hacían falta gestiones, porque el mismo señaló que “una de las condiciones para otorgar la licencia de impacto ambiental a la empresa constructora del asfalto de la referida ruta, fue restaurar el patrimonio histórico que se halla en su trayecto.

Fue un poco más aún con su mentira, destacando: “Estamos trabajando no solo con los intendentes de Yegros y Bertoni, sino con los de Yuty, Artigas, San Salvador, Maciel, Villarrica, Coronel Martínez, Félix Pérez Cardozo. Es decir, con todos los intendentes que tienen la estación”, señaló. ¡Que mentiroso es!

La inutilidad se crea, es formada por los gobiernos o por las mismas familias y está visto que un inútil también puede triunfar en la vida y es el caso de Salinas.

Para triunfar en la vida, hay dos caminos, el primero es ser un genio. Pero resulta que eso, a veces es muy difícil, hay que trabajar mucho, estudiar como bestia, tener un cerebro que vaya por delante de tu tiempo y, para colmo de males, la mayoría de las veces no te lo reconocen hasta después de muerto.

El otro camino es ser un inútil, que es mucho más fácil y, además, te lo reconocen en vida y como si fuera poco, se tienen muchos más modelos en los que fijarse.

Y es que los inútiles tienen más tiempo libre, porque si se genera un problemón en alguna oficina, el jefe le pide a todos que se esfuercen para solucionarlo, menos al inútil. ¿Para qué?, si no sirve.

En el actual gobierno, si dudas tiene ventaja de ser inútil, va ser querido en un puesto de funcionario público y entrando ahí, ya está, será inútil para toda la vida.

¿Cuántos jefes de oficinas del Gobierno conocen que sean competentes?

Deben ser contados, inútiles hay miles en cargos clave, luego lo trascendental es esmerarse en la vida para ser un buen inútil.

Otra cosa buena de los inútiles, es que son muy solidarios; cuando uno llega a jefe, inmediatamente monta a su alrededor como una ONG: inútil, tu jefe te reconoce como uno de los suyos, le gusta rodearse de semejantes.

Así es el actual Gobierno y no en vano se instaló esa expresión: “Desastre ko Marito”.

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