lunes , octubre 14 2019
Inicio / Impreso / ¿Escrache o vandalismo?

¿Escrache o vandalismo?

Silvio Ovelar.

Un grupo de descontroladas personas atacó la casa de la mamá del presidente del Senado, Silvio Ovelar, en Coronel Oviedo, llenando el acceso de basura y la pared con pinturas ofensivas y aceite de motor. El legislador hace oficina en el lugar cada viernes, pero era obvio que el sábado a la noche no se encontraba allí, por lo que se repite la misma historia, escrachan las viviendas y los afectados que viven allí son inocentes.

ASUNCIÓN.- Hay que frenar de alguna manera esta espiral de violencia de sectores ciudadanos que han decidido tomar la ley por su cuenta y atacan a quienes consideran responsables de sus problemas y carencias. Esta semana fueron víctimas del vandalismo disfrazado de escraches, dos legisladores, casualmente, ambos colorados, que ni siquiera están en el foco de la tormenta sino que decidieron atacar las casas donde viven sus familias, de onda, por tener algo que hacer y aparecer en los medios de comunicación.

Primero fue Justo Zacarías, en Ciudad del Este, y el sábado a la noche, Ovelar en la capital del departamento de Caaguazú. Esta vez ni siquiera los patoteros atacaron su vivienda sino la de su madre, en donde el senador no vive y sí suele hacer oficina los viernes. Así que era más que evidente que él no iba a estar en el lugar, algo que les tuvo sin cuidado, porque no les importa que las víctimas de estos ataques sean personas inocentes, como la mamá de Beto o la hija de 13 años de Zacarías, ya que ni él ni su esposa tampoco se encontraban en el lugar.

Mientras tiraban basura y aceite de motor sobre la pared de la casa de la mamá de Ovelar, gritaban “fuera corrupto”, aún a sabiendas de que él no les iba a escuchar porque no estaba allí. Supuestamente, el motivo del ataque fue porque el presidente del Senado votó a favor del “autoblindaje” de los legisladores; en realidad, lo que hizo fue votar a favor de una mayoría absoluta de votos para destituir a un senador o un diputado.

Otra cuestión que no le perdonan es haber promovido el homenaje a Juan Carlos Galaverna por sus 30 años de actividad legislativa. A los patoteros no les bastó con todo lo que tiraron frente a la casa, sino que realizaron pintatas por todas las paredes exteriores de la casa.

Para colmo, estos patoteros que fungen de héroes de la patria, están encantados con la promoción mediática, así que se dedican a filmar sus “patriadas” y luego las difunden en las redes sociales. Si alguna vez el Ministerio Público decidiera investigar a estos sectores que se autodenominan “escrachadores”, por coacción, agresión o patoterismo, tendrán harto material en las redes sociales y los medios de comunicación.

Commentarios

comentarios

Mira también

Barrios: “Sorprende frialdad del presidente para mantener a algunos ministros”

ASUNCIÓN. Mientras van en aumento las denuncias contra importantes integrantes del gabinete del Ejecutivo, el …