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Desirée Masi, una tilinga de verdad

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Por: Cirilo Ibarra Enciso. Periodista de ADN en Mariano Roque Alonso
Por: Cirilo Ibarra Enciso. Periodista de ADN en Mariano Roque Alonso

Un ciudadano, identificado como Justino Bogado, dijo en una ocasión que la senadora Desirée Masi “es una vieja tilinga capaz de todo, incluso de matar a los pacientes, con el fin de seguir en el poder y blanquear a su marido, el corrupto Filicóptero”.

Al parecer, el ciudadano no está muy lejos de la verdad y observando el comportamiento de la parlamentaria, se podría llegar a la conclusión de que es una tilinga de verdad (tilinga, según el diccionario, es quien dice tonterías y se expresa con naturalidad).

Es increíble que una persona, supuestamente bien preparada, años en el Parlamento Nacional, no sepa aún cuál es la función del mismo. En estos días, cuando el exministro de Salud, del periodo 2012-2013 (durante del gobierno del liberal Federico Franco), Dr. Antonio Arbo, declaró a la prensa que el Ministerio continúa utilizando vacunas inactivas contra la varicela, a la Desirée se le ocurrió meter su cuchara.

Salió a decir que “la Ley de Vacunas fue un proyecto presentado por mí y aprobado las 4 últimas vacunas” (sic). Agregó: “yo propuse aumento de presupuesto de Salud para que Paraguay tenga esquema similar al mundo. Eso es hacer Salud Pública. Seguro que desconoce ese ministro”, dijo refiriéndose al nuevo secretario de Estado, Dr. Carlos Morínigo.

Por favor, “señora” senadora, es lo mínimo que puede hacer desde la comodidad de su casa o desde su lujoso recinto del Congreso, porque Ud. es integrante de uno de los poderes del Estado. No espere que se le agradezca por impulsar una legislación, es su obligación senadora Masi.

Después criticó a quienes presuntamente han dejado sin insumos “hasta para cáncer y pacientes están muriendo”, sostuvo Dasirée en su twitter. Luego agregó que mientras tanto el Ministerio de Salud “sigue en campaña para Barrios”.

No se puede creer la desfachatez, cinismo, descaro, insolencia de ésta supuesta representante del pueblo. Se atreve a hablar de pacientes con cáncer y la peor época del Instituto Nacional del Cáncer fue durante el gobierno de su líder, Fernando Lugo, y de la ministra de Salud, Esperanza Martínez.

Aún se recuerda, mayo del 2012, cuando un ciudadano, Eduardo Sánchez, se fue a grabar un video en el Hospital del Cáncer, en Capiatá, y tituló el mismo: “Instituto del Cáncer es la antesala al infierno”.

Mostró las deplorables condiciones en las que se encontraban los pacientes enfermos de cáncer y al día siguiente ya no lo dejaron entrar, pese a que debía acompañar un familiar que necesitaba atención y se vio obligado a recurrir a la secretaria de la ministra de Salud, Esperanza Martínez, “porque además no quería ver a mi paciente, como los otros enfermos, tirados en los pasillos, a la espera de una consulta”, manifestó.

De esa situación nunca se hizo eco la senadora Masi y hasta parece que desconoce que existen mecanismos administrativos que permiten un real financiamiento para la salud y solucionar los problemas, en aquel entonces del Hospital del Cáncer.

Hoy, siendo poder del Estado, quiere mirar nada más desde afuera y cuando se trata de cuestiones legislativas, tiene mucho que ver ella. Debe saber que existe un fondo de financiamiento para la salud, establecido en la Ley del Sistema Nacional de Salud, que hasta el momento es letra muerta por culpa de parlamentarias/os inútiles.

Es deber de los mismos analizar la Ley Nº 1032, que establece el Sistema Nacional de Salud y buscar al cambio del obsoleto modelo fragmentado de salud, que ha demostrado ser ineficiente.

Pero lejos de disimular la total desidia y para colmo de males, intentaron recortar el presupuesto del Hospital del Cáncer solamente para hacer creer que al Ejecutivo no le importa la salud. Y entre esos parlamentarios se encuentra la esposa de Rafael Filizzola, acusado de la supuesta compra irregular de cuatro helicópteros para la Policía Nacional.

Pero volviendo a las llamativas declaraciones del Dr. Antonio Arbo, quien dijo que las vacunas contra la varicela son inactivas, pero no aclaró que esas vacunas fueron aprobadas durante su gestión como ministro de Salud (principio del 2013). El tema quiso aprovechar la senadora Masi para ganar otra vez cámara, ya que hace mucho tiempo pasa desapercibida.

El Ministerio de Salud Pública ya aclaró que las vacunas contra la varicela, ingresadas al Esquema Nacional de Inmunizaciones en el 2013, corresponden a dosis contra virus vivo atenuado, y no se trata de vacunas inactivas, como manifestó el extitular del ministerio a la prensa.

Al parecer, esa aclaración ya no pudo refutar el Dr. Arbo y no le resta

decir… “vamos a seguir trabajando por la Salud Pública”. Pero esa no es la manera de trabajar por la Salud Pública, generando gran incertidumbre en la sociedad. ¿No será que el Dr. Arbo pretende colocar las vacunas contra la varicela, cuya aplicación en el sector tiene un costo de G. 160.000 por dosis.

Increíble que provenga esto de alguien respetado en la salud y miembro de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, que supuestamente es de interés social y que aboga por más inversión presupuestaria del Estado. Lastimosamente no se nota la preocupación.

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