Lunes , septiembre 24 2018
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Condonación: Tema político, no económico

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El tema de la condonación, lo volvemos a decir con todas las letras, es un ajedrez político en  el cual el jaque mate sería un nuevo advenimiento del senador Fernando Lugo a la Presidencia de la Republica. Aunque resulte difícil creerlo, y uno tienda a inclinarse más hacia las necesidades -que son reales- de los campesinos, surgen evidencias de que se trata de una hábil jugarreta política, que se empezó a gestar hace tiempo.

Primero que nada. Definición de la promesa para “movilizar a las masas”. Debe ser algo “grande” ¿Qué es lo que más importa al ser humano en el plano de las necesidades materiales?: Por supuesto, la falta de dinero. Entonces ¿cuál debe ser el paradigma? Vamos a perdonarte las deudas. Cero. No vas a deber más nada. ¿Monto grande? ¿En concepto de motos y electrodomésticos? ¿Con bancos privados? No. No importa nada de eso. Vamos a exigir que se te borre todo.  En cambio, solamente tenés que acompañarnos en las manifestaciones que se van a realizar en Asunción. Ahh. Te pagamos todo. El pasaje, el viático, de una plata que nos van a dar los cooperativistas, todo al pelo.

Honestamente, ¿Usted diría que no?

En segundo lugar. Pero, ¿van a poder cumplir la promesa? ¿Será contraproducente?  Nada que ver. Es lo que menos importa en realidad. Haga lo que haga el gobierno quedará mal parado. Si “condona” las deudas, quedará como flojo, que no resiste a ningún tipo de presión. Entonces, todo el mundo tendría que salir a la calle a hacer lo que hicieron los campesinos y cooperativistas y listo.  En cambio, si no condona las deudas, quedará como insensible hacia el clamor de los pobres, gobierno solamente para los ricos, etc. La gente proclive al “aichinyaranga campesino”, estará en su salsa.

Los estrategas de esta jugarreta contaban con un ingrediente que haría más suculento todo: La posibilidad de una represión policial. ¡¡¡Sangre en el asfalto¡¡¡. Escándalo en los medios de comunicación, fotos que van al exterior con el título “Campesinos son reprimidos en Paraguay”. Este daño colateral aún no se produjo, pero  está en expectativa.

Por eso en el momento en que usted está leyendo este editorial, ellos estarán saliendo nuevamente a sembrar el caos en las calles del centro de la ciudad. Hasta que “ocurra algo” y peguen el grito al cielo, con los medios de comunicación, muchos de ellos del Estado, encabezando el lote.

Un pequeño párrafo para analizar ciertas actitudes. La Policía no actúa para que no la utilicen. Lo que no se entiende es por qué no actúa la Fiscalía. Delitos hay para elegir. Pero el tal fiscal Cantero, quien está a cargo, mira para arriba y silba suavemente…oñembotavy…

Al cohete, como dice la gente, el gobierno se desgañita presentando propuestas y abriéndose al diálogo. La respuesta de los mismos seguirá siendo: No. De hecho se está tratando como nunca de achicar la pobreza y sacar de la miseria a la gente del campo, pero no. A nadie le interesa eso. O por lo menos, a ellos, los organizadores de las protestas, el tema les tiene sin cuidado. Lo de ellos, es simplemente manipularlos, no buscarles soluciones.

Detrás de bambalinas, aunque resulte difícil creerlo -pero hay evidencias- Fernando Lugo y los capitostes del Frente Guasu, se frotan las manos y sueñan con un nuevo periodo de gobierno, donde volverán a la gran vida,  los viajes, las visitas de modelos a Mburuvicha Róga, etc,  y encima, todo con la bendición de la CEP.

Parafraseando a Ripley…Aunque usted, no lo crea.

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