Domingo , diciembre 16 2018
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Merecen “guacha”

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Desde hace días que la Organización Nacional de Estudiantes (ONE) viene anunciando la toma de colegios, en caso de que la ministra Marta Lafuente no presentara su renuncia. El fin de semana último le emplazaron por 48 horas para que se aparte del cargo, a lo que la secretaria de Estado respondió con un no rotundo. Ayer, a tempranas horas, dirigentes estudiantiles confirmaron que ocuparían un establecimiento educativo entre las 10:00 y las 10:30, horario en el que efectivamente un grupo de aproximadamente 30 jóvenes ingresó al colegio República Argentina, en Asunción, de los cuales 10 se encerraron en una de las aulas vacías, ya que era un día no lectivo. El resto volvió a la calle. Y ahí se desató la parafernalia. El fiscal Emilio Fuster y una nutrida comitiva policial se hicieron presentes en el lugar a la velocidad de un rayo. Sin mediar palabras, derribaron la puerta del colegio “para comprobar la existencia, o no, de hechos punibles”, convirtiendo así lo que era un hecho minúsculo en el tema central de la jornada. Haciendo nuestras las palabras el presidente Cartes, cuando el Senado votó en contra de la edificación de 1.000 viviendas populares, éstos también merecen “guacha”, por actuar como bomberos locos al pretender apagar un pequeño incendio derramando mucha nafta.

El fiasco fue absoluto. No eran “peligrosos terroristas” del ISIS, Al Qaeda o del EPP. Se toparon con una decena de adolescentes de ambos sexos que habían puesto sillas y escritorios en las puertas. Tan disparatado fue el “operativo” que Fuster no tuvo más remedio que retirarse poco después afirmando que “no se registró ningún hecho punible”. Y así completó su ridícula actuación, metiendo la pata hasta el pescuezo, porque si bien se trata de un hecho menor, que se hubiera resuelto con una charla a través de la ventana, con el criterio del fiscal mañana se podrían tomar otros colegios -ya en día de clases- o universidades, plazas, calles, o cualquier edificio público.

El problema es que cuando se procede de manera tan estúpida y desproporcionada, las consecuencias no pueden ser más que desfavorables, sobre todo habiendo tantos “pescadores de río revuelto”, entre los que se encuentran políticos oportunistas, como Luis Alberto Wagner y otros, así como sectores de la prensa. Estos últimos, priorizando sus intereses corporativos que no coinciden con los del gobierno, o bien por razones simplemente “amarillistas”, le dedicaron horas de transmisión en vivo y en directo, emulando así a la aparatosa  intervención policial-fiscal.

Sin embargo, más allá del caso puntual que se platea en el Colegio Rca. Argentina y de la ONE, que es una organización pequeña comparando con otras como la UNEPY y la FENAES, es de fundamental importancia darle la mayor atención a los reclamos formulados por los estudiantes.

Ya no corre la política de “oídos sordos”  implementada por la ministra Lafuente, que hasta ahora no ha sido capaz de brindar soluciones prácticas a las reivindicaciones estudiantiles, como tampoco ha mostrado habilidad para evitar los conflictos o al menos para abordarlos de manera correcta. Entonces cabe que nos preguntemos, y sobre todo que se pregunte el Ejecutivo, si no ha llegado el momento de reemplazarla por otra persona que reúna las condiciones que ella evidentemente no tiene, para  implementar una respuesta integral a los problemas del sector educativo.

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